
No es precisamente lo mejor de Brian Aldiss, que parece no saber si centrarse en el impacto social de la medida o el que tiene sobre la vida del protagonista. Así tenemos a Solent dando tumbos a través de una narración deslavazada que parece no ir hacia ningún sitio. No ayuda una edición que deja bastante que desear, con gran cantidad de errores tipográficos y una traducción poco afortunada. Traducción supongo que, aunque bastante explícita, afectada por la censura de la época (aunque quizás por aquel entonces tampoco consideraban la ciencia ficción “literatura seria” y los censores no se tomaban la molestia de leerla).
Ansia Primaria en La Tercera Fundación